viernes, 30 de noviembre de 2018

Copea y pega en glogle o chrome..馃挅馃憤

Por favor en los links que te e dejado copea y pega en gogle o chrome gracias...馃槈馃挅

Musica de terror...馃槰馃樀馃槺

Aqui te dejo algunas musicas  de terror!!
En los comentarios pon tu favorita!!☺
1-https://m.youtube.com/watch?v=48GtcpUK3Cg
2-https://m.youtube.com/watch?v=Fz9vjAH4BO0
3-https://m.youtube.com/watch?v=7iMAhFQ2Hmk

Videos de terror..馃槰馃樀

Aqui te dejo algunos videos de terror..馃槰馃槰
1-https://m.youtube.com/watch?v=Fz9vjAH4BO0
2-https://m.youtube.com/watch?v=x8JJaK9v8kk
3-https://m.youtube.com/watch?v=epL332bKiNc
4-https://m.youtube.com/watch?v=wZMoIBibJHk
En los comentarios pon cual video te gusto o te agrado mas..馃槈

Historias de terror..馃槰

Aqui te dejo algunas historias de terror y en los comentarias pon la que mas te gusto..馃槰馃樀
1-El hombre de los sue帽os
En enero de 2006, un psiquiatra de Nueva York recibi贸 en su consulta a una de sus pacientes como un d铆a cualquiera. En aquella sesi贸n, la joven le explic贸 que hab铆a so帽ado en repetidas ocasiones con un hombre al que ni si quiera conoc铆a. Tenia una calva incipiente, las cejas muy gruesas y los labios extremadamente finos, en especial el superior. Mientras o铆a la descripci贸n, el facultativo dibuj贸 el retrato del sujeto. No le dio mayor importancia y lo dej贸 sobre la mesa.
Las tornas cambiaron cuando, en sus siguientes consultas, dos pacientes m谩s aseguraron haber visto al mismo hombre en sue帽os. El psiquiatra decidi贸 hacer copias del dibujo y enviarlo a varios compa帽eros de profesi贸n. Meses despu茅s, vieron que el n煤mero de personas que hab铆an so帽ado con 茅l no paraban de aumentar y optaron por crear una p谩gina web en la que se registraran todas sus apariciones. Los facultativos descubrieron que el misterioso hombre se hab铆a colado en los sue帽os de cerca de dos mil personas.
Sus “apariciones” son de lo m谩s dispares. Uno de los pacientes asegur贸 haberlo visto vestido de Pap谩 Noel. Otro dijo haberse enamorado en cuanto lo vio. Un tercero asegura que cuando sue帽a que vuela, el hombre lo hace junto a 茅l, y nunca habla.
El fen贸meno ha dado pie a m煤ltiples teor铆as conspirativas. Una de ellas se帽ala que el intruso es una persona real con la habilidad de irrumpir en los sue帽os. Otra, incluso afirma que se trata de un proyecto oculto de los gobiernos para controlar las vidas de los ciudadanos. La hip贸tesis m谩s cient铆fica, sin embargo, indica que este rostro forma parte de la “conciencia com煤n”.
Y a ti, ¿alguna vez se te ha presentado en sue帽os?
2-El visitante nocturno
Leonor se mudaba de nuevo. A su madre le encantaba la restauraci贸n, as铆 que su predilecci贸n por las casas antiguas empujaba a la familia a llevar una vida m谩s bien n贸mada. Era la primera noche que dorm铆an all铆 y, como siempre, su madre le hab铆a dejado una peque帽a bombilla encendida para espantar todos sus miedos. Cada vez que se cambiaban de casa le costaba conciliar el sue帽o.
La primera noche apenas durmi贸. El crujir de las ventanas y del parqu茅 la despertaba continuamente. Pasaron tres d铆as m谩s hasta que empez贸 a acostumbrarse a los ruidos y descans贸 del tir贸n. Una semana despu茅s, en una noche fr铆a, un fuerte estruendo la sobresalt贸. Hab铆a tormenta y la ventana se hab铆a abierto de par en par por el fuerte vendaval. Presion贸 el interruptor de la luz, pero no se encendi贸. El ruido volvi贸 a sonar, esta vez, desde el otro extremo de la habitaci贸n. Se levant贸 corriendo y, con la palma de la mano extendida sobre la pared, empez贸 a caminar en busca de su madre. Estaba completamente a oscuras. A los dos pasos, su mano choc贸 contra algo. Lo palp贸 y se estremeci贸 al momento: era un mech贸n de pelo. Atemorizada, un rel谩mpago ilumin贸 la estancia y vio a un ni帽o de su misma estatura frente a ella. Arranc贸 a correr por el pasillo, gritando, hasta que se top贸 con su madre. “¿Tu tambi茅n lo has visto?”, le pregunt贸.
Sin ni siquiera preparar el equipaje, salieron pitando de la casa. Volvieron al amanecer, tiritando y con las ropas mojadas. Se encontraron todo tal y como lo hab铆an dejado... menos el espejo del habitaci贸n de la ni帽a. Un mech贸n de pelo colgaba de una de las esquinas y la palabra “FUERA” estaba grabada en el vidrio.
La familia se mud贸 de manera definitiva para dejar atr谩s aquella pesadilla. Leonor hab铆a empezado a ir a un nuevo colegio y ten铆a nuevos amigos. Un d铆a, la profesora de castellano les reparti贸 unos peri贸dicos antiguos para una actividad. La ni帽a ahog贸 un grito cuando, en una de las portadas, vio al mismo ni帽o una vez m谩s, bajo un titular: “Aparece muerto un menor en extra帽as circunstancias”.
3-La chica de la curva
Existen diferentes versiones, pero todas ellas tienen un denominador com煤n: una joven enfundada en un vestido blanco. Cuenta la leyenda que un padre de familia volv铆a del trabajo a casa por la carretera de las Costas del Garraf. Era una noche lluviosa, el fr铆o empa帽aba el parabrisas y el cansancio empujaba sus p谩rpados hacia abajo. A medida que avanzaba por la carretera, las gotas golpeaban con m谩s violencia los cristales de su coche, que perd铆a estabilidad en el serpenteante trazado del asfalto.
El hombre agudiz贸 los sentidos y redujo la marcha. En ese mismo instante, los faros del veh铆culo iluminaron la figura de una chica que, empapada por la lluvia, esperaba inm贸vil a que alg煤n conductor se apiadara de ella y la llevara a su destino. Sin dudarlo ni un momento, fren贸 en seco y la invit贸 a subir. Ella acept贸 de inmediato, y mientras se sentaba en el lugar del copiloto, el chofer se fij贸 en su vestimenta. Llevaba un vestido blanco de algod贸n arrugado y manchado de barro. Por su pelo enmara帽ado, parec铆a que llevaba un buen rato esperando.
Reanud贸 el viaje y empezaron una distendida conversaci贸n en la que la chica esquiv贸 en varias ocasiones la historia de c贸mo hab铆a llegado hasta aquel lugar. Hasta que lleg贸 el momento id贸neo. Con una voz fr铆a y cortante, le pidi贸 que redujera la velocidad hasta casi detener el veh铆culo. “Es una curva muy cerrada”, le advirti贸. El hombre sigui贸 su consejo y, cuando vio lo peligroso que podr铆a haber sido, le dio las gracias. Ella, con voz cortante y fr铆a, le espet贸: “No me lo agradezcas, es mi misi贸n. En esa curva me mat茅 yo hace m谩s de 25 a帽os. Era una noche como 茅sta.” Un escalofr铆o recorri贸 la espalda del hombre y eriz贸 su piel. Cuando gir贸 la vista hacia el copiloto, la joven ya no estaba. El asiento, sin embargo, segu铆a h煤medo.
Esta escena se ha repetido en otros lugares de Espa帽a, como en Mallorca o B脿scara (Girona).